Como cada año, vinieron mi hermana y su familia a casa. Éste, como novedad, vino el novio de mi otra hermana y todos nos dispusimos a cenar. Cena típica de Reyes, unas gildas, un poco de marisquito y un cerdito lechal. De postre roscón y como siempre mi hermana mediana cortó los cachos elegidos en pos de la sorpresa, atravesándolos con el cuchillo para ver si había tocado y la mayor buscando y buscando con dudosa ética para hacer que le tocara a ella. Le tocó. Pronto a la cama ¡que si no no vienen los Reyes! Este año, también como novedad, yo me quedé un poco más hablando con mi madre y hermanas, aún así, me fui a la cama antes de que vinieran los intrusos, no sin antes dejar para ellos champán y dulces navideños y agua para los camellos.
A la mañana siguiente nos despertamos pronto, mis sobrinos preguntaban impacientes que si ya podíamos ir y, después de una visita a mi madre, fuimos todos a ver el espectáculo. Miles de regalos, hasta mis sobris dijeron que "se han pasado, estos Reyes"
Calcetines
Cartera para el ordenador portátil
Ruoter wifi
Henna para tatus
Pendientes
Botas (molnas molonas)
Cremas
Cepillo para el pelo
Brocha de cocina
Vestido (molón también)
Libro: "En busca de Klingsor"
Peli: "Juntos, nada más" en versión original
Y es verdad, se han pasado. Pero lo felices que estamos... jajaja. Sólo he echado de menos la cura para el catarro-gripe-resfriado o lo que sea, que estoy que da pena verme.
Bueno, ahora sí, se terminaron las fiestas y la vida sigue su curso, vuelta a la rutina que tiene, como todo, su parte mala y la otra menos mala, a ver si descanso.
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1 comentario:
Ya, es que a tu hermana mayor por tradición siempre le toca el regalo del roscón. Tiene esa suerte, que se le va a hacer.
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