miércoles, 14 de enero de 2009

Uff

Hoy ha amanecido blanco, bueno, he amanecido yo y ya estaba todo blanco... Tanto que no me he atrevido a ir a a clase ni al labo. Por la tarde sí que he podido ir, la nieve ha durado poco y mañana dicen que hará bueno. Pero ni este descanso me quita la ansiedad.

Tengo una ansiedad rara, normalmente, cuando creo que la tengo, me cuesta un poco respirar y tengo que hacerlo profundamente para notar que me llega aire y me muero de hambre, bueno, de ganas de comer. Pero ahora es distinto, noto como si el corazón, al latir, fuera más grande o tuviera una onda expansiva y me oprimiera la garganta, no dejo de respirar ni necesito más aire, pero es molesto y si me ocurre muchas veces seguidas me llega a dar una especie de escalofrío sordo hasta el estómago. Me estoy empastillando, a ver si se me pasa, llevo más de tres días así y no sé qué hacer para relajarme, que supongo que es lo que necesito, porque no me siento nerviosa, cosa común en mi por otra parte.

A pesar de eso estoy... muy nerviosa, con algo de prisa en el labo y con un examen importante a la vuelta de la esquina, como esté así hasta el 12 de febrero, me da algo, además las pastis no las puedo tomar más de 14 días. Recen a sus dioses para que se me pase. Por favor.

martes, 6 de enero de 2009

Reyes Magos

Como cada año, vinieron mi hermana y su familia a casa. Éste, como novedad, vino el novio de mi otra hermana y todos nos dispusimos a cenar. Cena típica de Reyes, unas gildas, un poco de marisquito y un cerdito lechal. De postre roscón y como siempre mi hermana mediana cortó los cachos elegidos en pos de la sorpresa, atravesándolos con el cuchillo para ver si había tocado y la mayor buscando y buscando con dudosa ética para hacer que le tocara a ella. Le tocó. Pronto a la cama ¡que si no no vienen los Reyes! Este año, también como novedad, yo me quedé un poco más hablando con mi madre y hermanas, aún así, me fui a la cama antes de que vinieran los intrusos, no sin antes dejar para ellos champán y dulces navideños y agua para los camellos.

A la mañana siguiente nos despertamos pronto, mis sobrinos preguntaban impacientes que si ya podíamos ir y, después de una visita a mi madre, fuimos todos a ver el espectáculo. Miles de regalos, hasta mis sobris dijeron que "se han pasado, estos Reyes"

Calcetines
Cartera para el ordenador portátil
Ruoter wifi
Henna para tatus
Pendientes
Botas (molnas molonas)
Cremas
Cepillo para el pelo
Brocha de cocina
Vestido (molón también)
Libro: "En busca de Klingsor"
Peli: "Juntos, nada más" en versión original

Y es verdad, se han pasado. Pero lo felices que estamos... jajaja. Sólo he echado de menos la cura para el catarro-gripe-resfriado o lo que sea, que estoy que da pena verme.

Bueno, ahora sí, se terminaron las fiestas y la vida sigue su curso, vuelta a la rutina que tiene, como todo, su parte mala y la otra menos mala, a ver si descanso.