viernes, 18 de julio de 2008

Una de Heidelberg

Una de las primeras cosas que nos sorprendió es la forma de los señores del semáforo. Si, señores, van con sombrero. Y había que esperar de una forma rara. Y es que los alemanes deben ser muy cuadrados, si hay que pararse, uno se para, con los brazos en cruz. O a lo mejor es para que el que llegue primero se pare y no deje que le adelanten, hay que respetar las colas tronkitos.


¿Veis como no me lo invento? Por cierto, mi cara sí que es inventada, el sol de frente no es bueno.

4 comentarios:

Ángel dijo...

El muñequito del semáforo es el Ampelmann. Se hizo así en plan didáctico para que los niños no se saltasen los semáforos. Lo que me extraña es que estuviera en Heidelberg porque, si no recuerdo mal, Heildelberg estaba en Alemania Occidental, y el muñeco es de la parte oriental.

Ah, también existe la Ampelfrau, busca imágenes de ella ;-)

Eugenio dijo...

¡Guapa!

mer dijo...

Sí que está en el oeste y no todos los semáforos tenían a Ampelmann, a lo mejor lo van poniendo a medida que se van muriendo los viejos. Lo que no vi es una Ampelfrau, con lo mona que es...

UGe, ¿guapa? se nota que me miras con buenos ojos o que sólo recuerdas mi cara buena y la superpones al resto jiji

sandra dijo...

flipo con la peña